DESTRUYENDO MITOS SOBRE LA EXCELENCIA

 

 

Aceptamos que en lo personal y también en lo corporativo la excelencia consiste en superar las barreras de la mediocridad. Esta búsqueda implica enfrentar y derribar aquellos límites intelectuales que se constituyen en verdaderas fortalezas.

Resulta interesante reflexionar acerca de algunas barreras o fortalezas mentales, muy comunes, observadas en personas inteligentes y educadas, que bloquean conceptualmente sus posibilidades de alcanzar los niveles de excelencia.

 

 

La suerte:

 

Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. Eclesiastés 9:11

 

Uno de los mitos más dañinos consiste en creer que todos los grandes avances, empezaron con un golpe de suerte. Esto es en principio, una gran falta de respeto para todos los que entregaron sus vidas persiguiendo una visión superadora.

Hay quien cree en verdad, que Sir Isaac Newton estaba ocioso debajo de un árbol y al ver una manzana caer dijo: ¡Oh, he descubierto la ley de la gravedad!

Entonces, él cálculo infinitesimal, seguramente lo desarrolló cuando observó que ciertos límites lo hacían derivar en forma integral. (Excusadme los no matemáticos)

Cuentan que en cierta oportunidad Sir Isaac Newton, encargó a un maestro relojero un modelo a escala del sistema solar. Este se encontraba sobre su mesa de trabajo, cuando fue visitado por un colega que inmediatamente le preguntó: ¿Quién hizo esta maravilla?; La asombrosa respuesta de Newton fue "nadie". Su desairado amigo, insistió mucho hasta que Newton le respondió: Si tú puedes creer que nadie hizo el original o nunca te ha importado quien fue, porque tienes tanto interés en el autor de esta insignificante copia.

Mr. Morita de Sony Corp. no descubrió el "walkman", "caminando" por ahí, ni Mr. Bill Gates pensó que llamándose "puertas" su destino tenía que estar relacionado con "ventanas". Mr Albert Einstein, uno de los genios más indiscutibles de nuestro siglo dijo: "Dios no juega a los dados con el universo".

 

"Sin visión no hay ocasión".

 

"La suerte no existe, solo existen las oportunidades y los que no están preparados para verlas se las pierden".

 

 

La improvisación:

 

 

Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa. Proverbios 24:27

 

Otro mito, es que los líderes solo necesitan estar dotados de gran talento natural y éste se manifiesta improvisando soluciones en situaciones críticas. La mayoría de los héroes de las películas vencen improvisando. “Ok hasta la próxima crisis baby”.

¿Puede alguien creer que los marineros no necesitan practicar natación, porque para eso les dan un barco?; ¿No habremos visto mucho cine?

Los verdaderos jugadores de ajedrez saben que la capacidad de improvisación es una ventaja pero es insuficiente como fundamento para su estrategia.

W. A. Mozart estaba dotado de un gran talento natural, pero escribía partituras para cada uno de sus músicos y nadie improvisaba en la ejecución de sus obras. Su padre le enseñó música desde muy pequeño aprendiendo a partir de lo escrito y oído de músicos anteriores. W. A. Mozart nunca pudo escuchar un CD de J. S. Bach y tocarlo luego de oído. Su talento se multiplicó en forma espectacular, por efecto de la disciplina, que lo orientó hacia una superación constante. Su padre invirtió todo su tiempo y sus mecenas invirtieron mucho dinero apoyando el mejoramiento continuo de semejante virtuoso.

 

"Talento y disciplina son componentes imprescindibles de una fórmula exitosa".

 

"Toda estrategia, aun la más innovadora, tiene que prever metas bien definidas en tiempo y recursos".

 

 

El entorno:

 

El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

Eclesiastés 11:4

 

Hay una tendencia a pensar que todo avance fue producto de condiciones favorables al mismo. Muchas veces tendemos a disminuir los logros alcanzados por alguien, analizando a posteriori su entorno y concluyendo que éste le fue favorable.  Este tipo de análisis (ex post) suele ser parcial e injusto por varias razones:

En primer lugar porque fue necesario que alguien tome una iniciativa e interprete dicho entorno cuando el mismo estaba todavía en gestación. Es muy fácil saber los resultados del día de ayer y discutir hoy, qué habría que haber hecho para que fueran distintos. Muy diferente es emprender en función de los eventos de mañana y tener éxito. En resumen los líderes consiguen anticipar o desafiar las condiciones de entorno porque están un paso adelante. En muchas oportunidades he observado con asombro profesionales muy preparados que parecen ahogarse en un vaso de agua, cuando aparece el primer escollo. Los que realmente quieren marcar diferencias, no se rinden fácilmente y sueltan su ingenio ante el desafío.

He estudiado de cerca el caso de un equipo de servicio que obtenía pobres resultados. Este departamento fue reorganizado alrededor de un líder que lo sacó del anonimato. En la nueva situación ganadora, surgieron algunos profesionales, internos y externos al equipo, con tendencia a sobredimensionar su aporte personal, manifestando una memoria selectiva e ingrata. Su frase favorita era: “estaba esperando que ciertas condiciones cambien”. En toda tarea hay riesgo.

 

Esperar condiciones favorables para empezar algo es a menudo una buena excusa para no hacer nada.

 

La excelencia se manifiesta cuando en las condiciones más desfavorables se logran cosas con creatividad e ingenio.

 

 

En resumen la excelencia siempre estará acompañada de los siguientes ingredientes: Visión, Talento, Estrategia, Disciplina, Creatividad, Ingenio y Determinación.

 

Agradeceré vuestros comentarios.

 

Daniel Tigani

daniel.tigani@hacer.com.ar

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